| Nota a Ignacio Piatti Era algo que se caía de maduro, ya que hacía bastante tiempo que se venía hablando. Que River, que Lanús, que San Lorenzo. Y los rumores daban vueltas por San Martín. Ese sábado amaneció como cualquier otro, pero uno intuía que algo iba a pasar. Cuando Leandro Bottoni pitó el final del partido, no solo decretó la derrota de Chacarita a manos de Atlético Rafaela por 3 a 2, sino que estaba marcando el final de Ignacio Piatti en Chacarita. “No pensé nunca que ese iba a ser mi último partido en Chaca, yo pensé que iba a seguir mucho tiempo todavía, pero por esas cosas del destino me toco irme”.
Desde el día de su debut en Chacarita, uno notó que era de esos jugadores distintos, que se cargan el equipo al hombro y van para adelante. Con una clase diferente al resto, un jugador al cual la categoría le quedaba chica. Nacho integró por primera vez el banco de los suplentes el 16 de octubre de 2004, en un partido en el cual Chacarita le ganó por 2 a 1 a San Martín de San Juan. Figueroa y Cerutti fueron los autores de los goles del equipo que, por entonces, dirigía Néstor Clausen. Pero el debut oficial le iba a llegar una semana más tarde, en un partido jugado el 21 de octubre, por la noche, en el estadio Ciudad de La Plata. Chacarita visitaba a Defensa y Justicia y se iba a llevar un punto, luego del empate en 1, producto del gol de Luis David Cerutti cuando faltaba un minuto para que finalice el partido. Ignacio Piatti ingresó con la camiseta número 16, en reemplazo de Víctor Alberto Figueroa a los 23 minutos del segundo tiempo. “Ese día tenía una alegría enorme porque estaba en Chaca desde hacía 6 meses y lo único que quería era jugar en primera. Cuando me dieron la oportunidad, al principio no lo podía creer, pero después me sentí muy contento porque me di cuenta que estaba haciendo las cosas bien”.
Ignacio Piatti nació el 4 de febrero de 1985 en General Baldissera, un pueblo ubicado a 300 kilómetros de Córdoba capital y a 500 de Buenos Aires, que cuenta con 3.000 habitantes. “Es un pueblo chico, pero muy lindo y tranquilo. Les mando un saludo a toda la gente de General Baldissera que siempre me siguió cuando estaba en Chacarita”. Empezó jugando al fútbol en el club Mitre de General Baldissera, donde estuvo hasta el año 2000, cuando empieza a jugar en Newell´s Old Boys de Rosario. En 2001 se volvió a General Baldissera, ya que en la Lepra no era tenido en cuenta. En el año 2002 se fue a Talleres de Córdoba, pero solo estuvo dos meses ya que le salió una oportunidad para ir a jugar a la Roma de Italia. Ahí estuvo quince días entrenando y se tuvo que volver porque no tenía la ciudadanía italiana. Se volvió a su pueblo y en enero de 2003 viajó a Turquía, para jugar en el Galatasaray, pero en ese momento Bush y su tropa invadieron Irak y a Nacho se le acabó su estadía en Turquía. Cuando volvió se fue a un centro de formación en Monte Buey, provincia de Córdoba. En enero de 2004 viajó a Francia, al club Nice, donde estuvo a prueba durante 25 días. Se volvió a la Argentina y apenas llegó, se probó en Chacarita. Estuvo seis meses en inferiores y en una práctica contra la primera, el técnico Néstor Rolando Clausen, lo hizo quedar para entrenar con ellos.
“Todavía me estoy acostumbrando a esta nueva vida. Voy de a poco ya que no es fácil alejarse de todo lo que uno quiere. Dejar a la familia, a los seres queridos. Irse lejos del país de uno y de las costumbres. Todavía me estoy adaptando”.
Nacho está viviendo en un departamento que le dio el club junto a su mujer, Yamila y su hijo Gabriel, quien nació el 15 de noviembre de 2002. Al principio las cosas no fueron para nada fáciles, ya que tuvo que acostumbrarse al cambio de horario y al clima, porque las temperaturas estaban bajo cero.
Nacho con la casaca del Saint Etienne
En su excursión europea, Nacho recaló en la Association Sportive de Saint Etienne, un club que a lo largo de su historia ganó diez veces la liga francesa y seis la Copa de Francia. Hoy el club se encuentra en la décimo tercera ubicación del campeonato francés con 41 puntos en 32 partidos jugados, a 28 unidades del puntero Lyon. “La verdad que no me puedo quejar del trato que me están dando. Desde que llegué me están tratando muy bien. Todos los compañeros son muy buenos. Desde un principio me incorporaron al grupo, aunque se me hace un poco difícil por el idioma. Me río porque no entiendo nada, encima vos les decís cualquier cosa y ellos tampoco te entienden, jajaja... Estoy yendo a cursos de francés para aprender más rápido el idioma. Con los que mejor me llevo son con dos portugueses que hay en el equipo, Bruno Basto y Hélder Postiga, ya que ellos hablan un poco de español y se hace más fácil”.
En Chacarita, Piatti jugó 50 partidos y convirtió diez goles. Recibió siete tarjetas amarillas y sufrió una expulsión. En Francia la cosa es distinta ya que desde que llegó, solamente jugó siete minutos, el 21 de enero, en la derrota del Saint Etienne contra el Sochaux por 4 a 0. Ese día hizo su ingreso con la camiseta número 25, a los 37 minutos del segundo tiempo en reemplazo de Hélder Postiga.
“Al principio se me hizo muy difícil por el tipo de juego. Ahora estoy mejor pero todavía me falta. En Francia el juego es muy distinto y eso me complicó, pero de a poco voy mejorando. En Argentina se le da mucha importancia a la táctica y a la técnica. Acá es todo más rápido y se juega, casi siempre, a uno o dos toques”. “Con el técnico hablo poco porque no sabe español, pero me dijo que siga así que estoy bien. Ahora estoy jugando en reserva para agarrar ritmo”.
La realidad de Chacarita muestra a un equipo ubicado en el sexto lugar con 17 puntos. Está segundo en la tabla general con 51 unidades. Esto no pasa inadvertido para Nachito. “Sigo la campaña de Chacarita y no me pierdo nada. Escucho los partidos por internet, pero a veces se me hace difícil por la diferencia horaria. Cuando juegan a las nueve de la noche, acá son las 2 de la mañana y se complica. Se vive de una manera muy especial, impaciente y con ganas de estar ahí. Chacarita es el club que me dio la posibilidad de jugar en primera y progresar, por eso lo llevo muy adentro mío”. “Extraño muchísimo a Chacarita. Extraño todo. A los compañeros, a los utileros, a todo. Con la mayoría de los chicos del equipo estoy en contacto, ya sea por mail o por chat, pero se extraña igual. Se extraña cada rincón del club, a la gente, al hincha de Chacarita, que siempre nos apoya en cada cancha”. Se nota que extraña porque todavía habla como si fuera jugador del club y estuviera vistiendo la camiseta Tricolor. “…a la gente, al hincha de Chacarita, que siempre nos apoya en cada cancha…”. Cada vez que habla de Chaca se lo nota contento, feliz.
“A la gente de Chacarita le quiero agradecer por el apoyo que me brindaron a mí y a mis compañeros y decirles que sigan alentando a Chaca como hasta ahora. A mis compañeros, decirles que los extraño mucho porque con ellos pase momentos muy buenos. Que sigan así porque cuando vuelva a la Argentina, quiero dar la vuelta con ellos”.
El deseo de Nacho es el deseo de todos. Que cuando él esté otra vez en nuestro país, podamos dar la vuelta con nuestro querido Chacarita. Seguro que va a tener la despedida que no le pudimos brindar en su último partido contra Rafaela. El recuerdo con la 8, yendo y viniendo por toda la cancha, está presente cada vez que Chaca sale a la cancha. “Un abrazo para todos”
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